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La Antropología Forense en el Perú data de la década de los noventa. El primer antropólogo forense oficial del Perú, en éste caso, la primera antropóloga forense oficial en el Perú es la licenciada Aidee Chávez Rodríguez del Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público. En 1997, cuando ingresé al Instituto de Medicina Legal para realizar mis prácticas pre-profesionales en Antropología Forense, todavía la licenciada Chávez Rodríguez seguía siendo oficialmente la única antropóloga forense del Perú. Más adelante, en el año 2000, el suboficial y perito Danny Humpire se convierte en el primer antropólogo forense de la Sección de Antropología Forense en el Departamento de Medicina Forense de la Dirección Nacional de Criminalística.
Posteriormente, llegarían los demás antropólogos, arqueólogos y odontólogos, principalmente al Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público, institución encargada de respaldar científicamente las investigaciones preliminares de los fiscales. Algunos ingresaron por cargo de confianza y, otros, como fue mi caso y ya en mi calidad de profesional, mediante concurso público.
Posteriormente, llegarían los demás antropólogos, arqueólogos y odontólogos, principalmente al Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público, institución encargada de respaldar científicamente las investigaciones preliminares de los fiscales. Algunos ingresaron por cargo de confianza y, otros, como fue mi caso y ya en mi calidad de profesional, mediante concurso público.
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| El autor del blog con la Lic. Aidee Chávez Rodriguez |
En el año 2002, la Comisión de la Verdad y Reconciliación del Perú había convocado a un grupo de bachilleres en arqueología, quienes se autodenominaban Equipo Peruano de Antropología Forense y los cuales habían participado como peritos en el caso del grupo terrorista MRTA aniquilado por el Comando Chavín de Huántar, durante el rescate de los rehenes en la Embajada de Japón en Lima. En ese contexto, tomamos la iniciativa un grupo de sesenta personas, entre egresados y estudiantes, principalmente de Antropología, en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de conformar el Taller de Antropología Forense de San Marcos, a pesar de no lograr contar con el apoyo del Centro de Estudiantes de Antropología ( CEAN ), que por ese entonces estaban fuertemente politizados. Precisamente, el Taller de Antropología Forense surgió como respuesta a las afirmaciones de ciertos miembros de la CVR que en el Perú no existía la Antropología Forense y, ante la intención expresada de los profesores de Antropología de dividir la profesión, en dos carreras: Antropología Social y Antropología Forense, pues no querían perder plazas en la docencia.
Afortunadamente, la iniciativa coincidió con las elecciones en la Dirección Académica de la Escuela de Antropología, y al ver, el entonces Director de la Escuela, el antropólogo José Vegas Pozo, el entusiasmo que despertó el Taller y la acogida, tuvo la felíz decisión de congraciarse con el Taller de Antropología Forense, y aprobó no sólo su realización, sino también nuestra propuesta escrita, y refrendada con firmas, para la incorporación de la Antropología Forense como curso electivo de la carrera y promovió se tomara la misma medida en la Escuela Académica de Arqueología. El Director de la Escuela de Antropología fue reelegido, aunque no cumplieron con darnos todas las facilidades que nos prometieron: las aulas eran difíciles de conseguir y, sólo una vez, dispusimos de un retroproyector de transparencias.
En esa oportunidad, participaron de manera desinteresada, profesionales del Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público y de la Dirección de Criminalística, Ministerio del Interior, como la antropóloga forense Aidee Chávez Rodríguez, el antropólogo forense Danny Humpire Molina, el arqueólogo forense Flavio Estrada, el odontólogo forense José Vela y el antropólogo forense Roberto Parra Chinchilla. La idea del Taller de Antropología Forense fue que los propios estudiantes eligieran, entre los expositores, al próximo profesor del curso de Antropología Forense.
Cuando empezó el año académico 2003, la Dirección de la Escuela Académica Profesional de Antropología de San Marcos decidió, por su cuenta, asignar la responsabilidad del dictado del curso de Antropología Forense, y sin el concurso público correspondiente, a la arqueóloga María Inés Barreto, quien fue una de las asistentes del grupo de investigaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.
Después de las cuatro exhumaciones de fosas realizadas por la Comisión de la Verdad y Reconciliación ( CVR ), el Ministerio Público asume la responsabilidad absoluta en las investigaciones de las fosas clandestinas y de las denuncias de las ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas provenientes de la época de lucha contra el terrorismo, acontecida en el Perú entre las décadas de 1980-2000, que la Antropología Forense experimenta una profunda transformación. Demás está enfatizar que éstas funciones, constitucionalmente, siempre le correspondieron al Ministerio Público, y que permitió se consolide la institucionalización de la Antropología Forense peruana, lo cual implicó no sólo la formalización del ejercicio profesional y el incremento del número de plazas para antropólogos, sino también el progresivo, aunque lento, equipamiento de la infraestructura indispensable para las labores de investigación científica a nivel nacional.
Sin embargo, hay que reconocer que, la institucionalización de la Antropología Forense, y de las otras ciencias forenses, se enriqueció con la participación de los grupos privados de peritos extranjeros y nacionales en las investigaciones de las denuncias sobre ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas de la época de la lucha contra el terrorismo, acontecida entre los años 1980-2000, .
“ Son funciones del antropólogo :
b) Ubicar y registrar indicadores antropométricos en restos óseos.
c) Describir la patología sobre el soporte esquelético.
e) Las placas radiográficas desde un punto de vista antropológico.
f) Observar y manejar muestras para estudio de identificación antropológica.
h) Efectuar exámenes somatológicos en cadáveres nn.
i) Practicar la evaluación antropométrica al sujeto vivo y cadáver nn.
l) Tipificar los rasgos comunes y diferentes de grupos humanos.
m) Desarrolar estudios epigenéticos, morfológicos y métricos de restos óseos humanos para establecer datos comparativos de poblaciones peruanas contemporáneas y ancestrales.
n) Proyectar e implementar exámenes y procedimientos antropológicos”.
Fue en el I Congreso Internacional del Ministerio Público- Medicina Legal, realizado en el mes de noviembre del año 2004, que el doctor Luis Bromley Coloma, Jefe Nacional del Instituto de Medicina Legal, ha reconocido que desde el año 2003, esa institución recién empieza a desarrollarse a la par que otras parecidas y semejantes en el mundo, “convirtiéndose progresivamente en una institución técnica, completamente científica de apoyo y asesoramiento a la investigación fiscal” y, por primera vez , ha presentado un balance público sobre las exhumaciones de las fosas denominadas clandestinas, informando que hasta ese momento se habían trabajado 95 fosas comunes, 30 nichos, se habían estudiado 102 mil restos òseos, y sobre 402 personas se habían entregado 102 restos humanos identificados a sus familias.
Durante mi designación como Antropólogo Forense en la región de Ayacucho, centro de las investigaciones de ejecuciones extrajudiciales, exhumación de fosas clandestinas y desapariciones forzadas, por intermediación del Dr. Humberto Rodríguez Pastor del Área de Ciencias Sociales del CONCYTEC, le presenté al Dr. Ulpiano Quispe Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Huamanga la misma propuesta para la implementación del curso de Antropología Forense en el plan de estudios de la Escuela Profesional de Antropología, llegando a sostener varias reuniones con sus profesores más cercanos y los estudiantes. Al regresar a la capital en Lima, meses después, me entero que se aprobó el dictado de la cátedra de antropología forense y que habían designado a un profesor de la localidad que tiene varias especialidades, menos la de antropología forense.
Más adelante, por iniciativa de la sra. María I. Barreto Romero, se dicta el Diplomado de Antropología Forense y Derechos Humanos en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y, desde el año 2007, la Maestría en Antropología Forense y Bioarqueología en la Pontificia Universidad Católica del Perú, por gestión de la Dra. Sonia Guillén Oneeglio y que contó con la participación de los peritos del Ministerio Público, la cual según denunció la periodista Paola Ugaz, terminó en medio de un escándalo de tesis plagiadas.
Desde comienzos del 2007, se está construyendo un Laboratorio de Antropología Forense en Nahuinpuquio, Huamanga-Ayacucho, el mismo que fuí el primero en solicitar y justificar su necesidad mediante el artículo La Inteligencia Científica en Asuntos de Identificación Humana en la Revista del Ministerio Público de Ayacucho, en mayo de 2004, cuando fui destacado, en mi calidad de profesional antropólogo, a la División Médica Legal de Ayacucho, y que permitió se me otorgue la Resolución de la Fiscalía Superior Decana de Ayacucho Nro. 287-2004-MP-FSDDJ-A de Reconocimiento y Felicitación por mi Identificación Institucional y Méritos Académicos (Distrito Fiscal de Ayacucho). El laboratorio de antropología forense está proyectado en constituirse en el más moderno de América Latina.
En la actualidad, la antropología forense peruana atraviesa su etapa más decisiva: la posibilidad de consolidar su carácter científico en el ejercicio de la profesión o la de atomizarse en nuevas y diminutas antropologías, a las cuales se les quiere dar, prematuramente, autonomía. Asimismo, en mi calidad de Antropólogo Forense en la Región Lima Centro del Instituto de Medicina Legal, destacado al departamento de Ayacucho con la Comisión de Exhumación de Fosas Clandestinas, Ejecuciones Extrajudiciales y Desapariciones Forzadas ( 2004 ) pude observar, muy sorprendido, que desde las investigaciones realizadas por los peritos de la Comisión de la Verdad y Reconciliación hasta las dirigidas por el Equipo Forense Especializado del Ministerio Público no se realiza la reconstrucción de la posición original de los restos humanos antes de ser exhumados de las fosas clandestinas, se aplican métodos y técnicas que un grupo de peritos forenses extranjeros han internacionalizado, los cuales fueron implementados a partir de las características antropológicas de las poblaciones urbanas estadounidenses y europeas y no se valida el hallazgo de las vestimentas en el proceso de identificación. En el Perú, por ejemplo, las consecuencias de utilizar los parámetros y rangos de poblaciones estadounidenses y europeas, en la identificación de personas andinas, han sido muy lamentables, debido a que varias jornadas de presentación de los informes periciales terminaron con el rechazo, por parte de los propios familiares de las víctimas, de los restos humanos supuestamente identificados como sucedió en Sancaypata y Cayara.
Es evidente que la última palabra la tendrá la nueva generación de jóvenes antropólogos forenses peruanos, quienes deberán decidir si se conforman con acumular diplomas de Antropología Forense y aplicar lo que otros han investigado, o lo que es más inteligente y honesto, si se especializan en cada uno de los amplios y apasionantes temas que comprende la Antropología Forense y se dedican a publicar lo que ellos mismos han investigado con rigurosidad y fidelidad.
Soy el antropólogo Enrique F. Sarmiento, uno de los pioneros en la antropología forense en el Perú y te invito a escribirme, tal vez podamos hacer algo más por la antropología forense en el Perú.
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10 comentarios:
Lastima que en la UNMSM la antropología solo se entienda en el sentido social prescindiendo de una rama tan importante como esta.
Falta fomento de la rama física de la antropología en el Perú. Aunque se halla logrado sentar las bases para su desarrollo el estado de la cuestión es todavía prematuro.
Lo que falta es gente verdaderamente comprometida con el desarrollo de la antropologìa forense. Creo haber cumplido con mi parte. Por lo menos en la UNMSM hay un curso de Antropologìa Forense en las demàs universidades de Lima, que enseñan la carrera de Antropologìa, ni siquiera eso existe.
Increíble, tengo 18 años y desde mi quinto de secundaria he querido elegir algo respecto al área de medicina legal... y antropología forense es algo que me llama la atención y me atrae; sin embargo, la gran mayoría de personas que conozco me dice que esta carrera no sirve... y que no tendré futuro. Pero me niego a creer que esto sea así, me siento muy feliz de haber encontrado este texto... muchas gracias sr. Enrique, me ha inspirado a entender lo grandioso de esta carrera... este es mi humilde comentario.
En realidad agradezco al maestro Sarmiento al dominio del tema de Antropología Forense de verdad el haber dialogado sobre el tema y mi investigación sobre el tema ha permitido responder a muchas inquietudes e interrogantes lo que me he visto en la imperiosa necesidad de visitar la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de San Marcos y permitirme IN SITU, y poder entrevistarme con la primera (1ra) Antropologa en el Perú Dra. Aydee Elizabeth Chavez Rodriguez, para inscribirme en uno de sus cursos de "Antropología Forense" y poder adherirme a uno de sus horarios y beneficiarme plácidamente, Si Mahoma no va a la montaña Mahoma va a la Montaña. Atte. Jesús Manuel Chuque Huarcaya. 27 jULIO DEL 2015.
La Antropología forense me interesa,quisiera estudiarla, pero la carrera se extiende desde el centro del país pero no en el norte, por lo que tengo posibilidades de ejercerla ya que no puedo trasladarme a otras cuidades
cuanto gana un antropologo forense en el peru ?
para la correcta realización de un Informe Pericial, Valoración o Tasación, se requiere siempre de un profesional que atesore un equilibrio entre dos factores: por un lado, el conocimiento sobre el ámbito concreto de la pericial; por el otro, una experiencia en el formato legal asociado a toda actividad en la que se mueven los perito informatico judiciales.
PIenso que estas mal informado. Antes del antropologo primero ingreso al IML el Odontologo como se puede verificar en la documentacion existente.
Pienso que estás leyendo mal. Lo que estoy enfatizando es que las convocatorias públicas que permitieron la amplia incorporación de los diversos profesionales forenses se produjeron mucho después de la llegada de Aidee Chávez al IML del Ministerio Público. Cuando yo llego al IML en 1997 funcionaba en un local provisional en la av Zorritos, al costado del actual hospital Loayza. Al lado de la oficina de antropología forense, había también una de odontología. Sin embargo, tanto la oficina de antropología como la de odontología, a lo más, eran un pequeño almacén de muestras. De hecho si tú revisas los procedimientos en los informes periciales que han utilizado los odontólogos durante las investigaciones forenses de las denuncias por delitos de lesa humanidad durante la lucha contra el terrorismo hasta la actualidad, vas a constatar que estos fundamentalmente se han ciñen a contrastar la información de las fichas pre mortem proporcionada por los familiares con la presencia o no de piezas dentales y localización de caries. A tal extremo, que en Ayacucho el 2004 había un antropólogo que se metía a realizar la estimación de la edad dentición porque decía sus colegas odontólogos eran unos inútiles. En realidad muchos de los odontólogos se ponían a hacer labores que funcionalmente nunca les correspondía. Si para tí eso es odontología forense, sería interesante que te identifiques y precises a qué documentos te refieres para conversar con más propiedad.
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